La endodoncia o tratamiento de conductos es el procedimiento por el cual se elimina la pulpa afectada de un diente, dañado o muerto y se sella el conducto. La pulpa es la parte profunda del diente y contiene vasos sanguineos y nervios, situandose en la parte central de la raiz y comunicando el diente con el hueso maxilar.

La Doctora Mónica Beltrán se licenció en la Universidad del Bosque (Colombia). Realizo un Master en Estética Dental en la Universidad de Lomalinda(California). Ejerció como Jefa de la sección de Odontología en el Hospital del Rosario (Huila - Colombia). Más tarde vino a España , homologó su titulación y se unió a nuestro proyecto en La Clínica Dental Marquina. Posteriormente realizó un Curso Avanzado de Endodoncia Clínica, impartido por SEDOM.
Una historia y exploración previas, junto a una posición adecuada del paciente y
del profesional, el uso de una técnica correcta y unas medidas de asepsia son
normas imprescindibles para la realización de una endodoncia. En todos los casos
es necesario realizar una radiografía previa.
En primer lugar se instaura la anestesia precisa, se prepara el campo operatorio
y se aisla el diente. Se realiza la menor apertura dentaria posible para dejar
expuesto el canal radicular y la pulpa dañada. Se extrae el tejido pulpar y se
limpia y ensancha el conducto radicular con el instrumental y material adecuados.
Posteriormente se sella el conducto perfectamente con un material termoplástico
(gutapercha) y cemento. Puede ser necesario realizar radiografías de control en los
diferentes pasos. De este modo el diente esta preparado para ser restaurado.
Los dientes endodonciados pueden precisar la colocación de una corona con fines
estéticos y funcionales.
En ocasiones la infección periapical existente puede no desaparecer tras la endodoncia y debe realizarse un tratamiento adicional. Esto se denomina re-endodoncia . Re-endodoncia es el procedimiento por el cual se vuelve a realizar el tratamiento de conductos en un diente cuyo tratamiento endodóntico inicial no ha dado el resultado esperado. El tratamiento en este caso se inicia con la eliminación del contenido del conducto con las diferentes técnicas y productos, para continuar con la obtención de una nueva preparación y la posterior realización de una correcta obturación. Puede ser necesario realizar radiografías de control en los diferentes pasos. De este modo el diente esta preparado para ser restaurado.
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